El 17 de mayo de 2011, Isha Judd firmó un acuerdo oficial con la Gendarmería Nacional de Chile, para ofrecer su sistema de meditación en todas las cárceles del país. Además de ser considerada su fundación en el año 2010 a través de un decreto ley, como parte del Consejo de la Sociedad Civil de la institución.

En un reciente estudio estadístico de los resultados, el 55% de los reclusos informó que se sentían con mayor autoestima debido a la práctica. El 54% también dijo sentirse con menor agresividad, y el 66% reportó haber mejorado sus relaciones con los demás (ver nota enseñanza Gendarmes junio 2012).

En Uruguay, su fundación estableció un convenio con el Ministerio del Interior y la Dirección Nacional de Cárceles. Según el mismo, los internos que cursaron sus programas de Educación para la Paz, tuvieron el beneficio de reducción de condena por ley, además que se consideró su participación como antecedente favorable para la solicitud de su libertad condicional.

En Argentina, Isha Judd realizó un seminario en la penitenciaría de Olmos para más de 700 personas privadas de libertad, que culminó con un programa oficial para las 54 unidades del sector penitenciario bonaerense.

Y así, se han hecho miles de actividades educativas en todo tipo de instituciones en América Latina en 15 años de labor continuada, especialmente en los lugares más abandonados y de mayor riesgo social.

El enfoque de Isha Judd para la paz mundial comienza en el corazón de cada ser humano. Inspira al individuo a asumir la responsabilidad de su propia felicidad y encontrar la fuerza interior para ir más allá de las circunstancias de la vida.